Ruta Inti ha significado un antes y un después en mi vida. El día que decidí inscribirme en “Huellas en la arena” no sospechaba todas las sorpresas que la ruta me tenía preparada. Las caminatas son menos duras con una buena conversación. Las pocas horas de sueño se compensan con la experiencia de subir dunas, atravesar montañas, ver paisajes, disfrutar de amaneceres y sentirte conectado a pueblos ancestrales que ni siquiera hablan tu misma lengua.
Marruecos y Canarias estuvieron llenos de abrazos llenos de energía, sonrisas por doquier y el hecho de sentirte arropado por un grupo de personas extraordinario, que tiene tus mismas inquietudes y se despierta cada día con la curiosidad de ver qué aguarda detrás de cada esquina. En el camino, somos muchos, pero somos uno solo. Un mismo corazón latiendo al compás de la aventura y de todo lo extraordinario que tiene la vida.

