Estamos ya a dos pasos de saltar ese abismo de decenas de kilómetros que separan Algeciras de Tánger. Estamos a pocas horas y me pregunto, ¿Estamos preparados? Apenas han pasado un par de semanas y ya formamos una gran familia. El abismo a Marruecos es mil veces más grande que el que puede haber entre cualquiera de nosotros.
Una vez me dijeron y muchas he dicho que perderse es encontrarse. Hoy puedo decir, siempre sin negar lo anterior, que perderse en compañía es caer aún más en el vacío. Y desde ese vacío es siempre precioso recomenzar a perderse solo y, a pequeños pasos, convertirlo en un círculo vicioso del que alimentarnos y crecer.
Estamos a dos pasos de saltar a ese vacío. ¿Saltas conmigo?

