Santiago Campano Gely, profe del aula de música de Ruta Inti 2024
Santi vive en Madrid, estudió Derecho y ADE. Aparte co-escribió la canción “Amarillos” (2023), que pueden escuchar en Spotify.
El pasado 25 de julio, Ruta Inti despertó bajo el cielo estrellado de la ciudad marroquí de Fez. A unos metros unos de otros, la familia rutera se aglutinaba en dos riads, antiguas y estrechas viviendas de varias plantas adornadas con alfombras, tallados en madera y azulejos beréberes. Después de compartir sonrisa y desayuno con nuestros anfitriones, partimos hacia la Universidad Privada de Fez con el estómago lleno de pan típico con mantequilla, mermelada de higo, aceitunas y queso. Allí seguimos aprendiendo sobre la ciudad que nos acogía estos dos días, concretamente sobre su arquitectura y sobre la gestión del agua en la Medina.
La comida se compuso de pollo, limón, aceitunas y mermelada picante de pimiento, todo ello con una buena cantidad de agua que luchaba dentro de nosotros contra una temperatura de hasta 47°C. Acompañó a algunos ruteros Ana Jiménez, corresponsal de TVE en Marruecos que quiso compartir con nosotros un pedacito de tiempo de expedición.
Después nos adentramos en la Medina encantada. 9.500 calles se erigían ante nosotros bajo la lógica de un orden que no estábamos culturalmente preparados para entender pero en el que nos sumergimos. Arriba, abajo, al otro lado y media vuelta con nuestros guías, luz y esperanza para poder salir de un laberinto que tardarías más de un año en recorrer si patearas 50 calles al día. Vimos, olimos y probamos la ciudad en cada puesto y cada tienda y admiramos las casas de la Medina. Supimos que los palacios eran «alcázares», los «riads» casas grandes con jardín y varias plantas, los «dar» casas más humildes y las «messarias» las viviendas más precarias.
A la vuelta del tiempo libre daba igual ante que corro de Ruters se parara uno, todo eran historias y anécdotas. Que sí mira que refresco raro he cogido por ahí, mi turbante extraño que me ha puesto un tipo que me llamaba Amigo o que la camiseta de fútbol del equipo local de la ciudad es de nuestro amarillo y hemos comprado siete para hacernos la foto de equipo en formación. Todo es imaginación desbordada, alegría y felicidad.
De vuelta a los Riads tras improvisar un «briefing» para comentar el día, llega un momento también mágico en Ruta Inti, la noche. Chistes lavando la ropa, bromas enjabonándonos el pelo en un grifo que está a 20cm del suelo, charlas en bajito, confidencias y risas antes de volver a dormir bajo las estrellas de la Medina encantada. Mañana tenemos un día duro por delante, como todos, pero ya sabéis lo que dicen, ¡La Ruta Está Viva!
