Francisco Javier Ríos Montes , expedicionario de Ruta Inti 2024.
Javier es de Cádiz y estudia en Madrid Ingeniería Matemática e Inteligencia Artificial. A pesar de ser gaditano, no tiene nada de acento.
Hoy ha sido un día diferente. Tras unas frenéticas jornadas de subida al Teide, hemos tenido la oportunidad de pararnos a pensar en lo que hemos conseguido estos últimos días y en la comunidad que hemos gestado. También, y no es poca cosa, hemos podido dormir 8 horas (lo cual se agradece mucho).
La mañana pasó apaciblemente entre la liberación de una tortuga y la recogida de basuras. De esta última, querría extraer una reflexión que me surgió a mitad de la actividad. Conforme avanzabamos, dado que cargabamos con las balsas todo el camino, podíamos permitirnos recoger menos basura.
Había momentos en los que debíamos dejar ciertos objetos en su sitio, como palés o garrafas, por su voluminosidad. Creo que esto representa un poco nuestro papel, al menos en este mundo.
Debemos llevar a cabo nuestro bien, sin desesperarnos con la inmensidad de dicha tarea. Grano a grano, paso a paso.
Al acabar la actividad, que transcurría a lo largo del Malpaís de Güímar (conectando el Socorro y el Puertito de Güímar), comimos en la playa.
Ricas raciones militares.
El resto de la tarde transcurrió entre manguerazo y charlas. A propósito de lo primero, es un verdadero placer poder disfrutar de duchas en dos días consecutivos (así como algo realmente inesperado). En cuanto a lo segundo, parece que estamos menos descansados de lo que creíamos, ya que algunos sufrimos cabezadas durante la charla de los murciélagos. Eso cambió en la segunda charla, una muy amena explicación de los procesos volcánicos en Tenerife.
Para acabar el día, cenamos (para sorpresa de muchos, entre los cuales me incluyo), aIgo diferente de las raciones.
Gracias, lntendencia, por vuestro trabajo. Después toca dormir, que mañana será otro día.
Buenas noches, Ruta Inti.

