Ana Morcillo, integrante del equipo de intendencia de Ruta Inti 2024
Ana es actriz, titiritera y educadora social. Es murciana y siempre lleva consigo a Pepe, un títere bavastel que ha recorrido todos los continentes.
Día 5 de agosto. La expedición se encuentra dividida entre la Palma y Marrakech.
Los compañeros y compañeras de Marruecos van a comenzar su camino a nuestro encuentro. Por ello, el equipo de Intendencia (del que formo parte) ubicado en La Palma, debe obtener provisiones, además de planificar la logística para los siguientes días.
Estos días dormiremos en un pabellón que nos han asignado, así que buscamos en él espacios donde poder trabajar, guardar el material (alimentos, utensilios de cocina y limpieza…) y espacios de residuos y reciclaje.
Tras repartir el desayuno para coger fuerzas, nos dirigimos a la recogida del coche del equipo de Intendencia con el que realizaremos las funciones y recados, poniéndonos rumbo a comprar las diferentes provisiones que necesitaremos para los próximos días.
¿Qué pasa el 5 de agosto en La Palma? ¡Que es fiesta! Así que nuestras posibilidades de encontrar algún comercio abierto eran bastante limitadas, pero hubo un supermercado que nos salvó la vida y pudimos realizar bastante compra para al menos dos días.
Volvemos al pabellón victoriosos con un coche a reventar de provisiones y preparamos la comida para alimentar a nuestros ruteros.
Por la tarde seguimos con la búsqueda de provisiones a los comercios donde habíamos encargado diferentes pedidos, como es el caso de las 130 barras de pan para los bocatas de la ruta del día 6.
Por fin terminamos nuestras tareas y, aprovechando que el resto de equipo y nuestras ruteras y ruteros se encontraban en tiempo libre, decidimos disfrutar un poco de la cultura canaria, pero no de cualquier forma… Como buen equipo de intendencia, nuestro turismo debía ser gastronómico.
¡Unas papas locas, por favor! Y bueno, croquetas también, que eso siempre es de agradecer.
Ya con el estómago y los paladares contentos, nos dirigimos al pabellón a preparar la cena, tanto de las personas que ya se encuentran en la Palma como de los que están por venir de Marrakech.
Mientras cenamos, llegan nuestros compañeros, los cuales recibimos entre gritos, salchichas, garbanzos y por supuesto, ¡el buzón de Fif!
Pero la noche aún nos tenía preparada un gran reto más que no hubiéramos conseguido sin la ayuda de un grupo voluntario de ruteras y ruteros, el gran reto de realizar 260 sandwiches y 130 bocatas para la comida del día siguiente.
El día fue largo, pero ya estamos juntos y preparados para las experiencias de los próximos días.

