Lucía Galán. Grupo 5.
Lucía tiene 22 años, es de Pamplona y estudia magisterio. Ha perdido tantas cosas en la ruta que ha encontrado algunas antes de darse cuenta que ya no las tenía.
De Pamplona a Cusco, y de los Pirineos a los Andes. De mi habitación a montar una tienda de campaña en las faldas de Machu Picchu.
De monitora a acampada o, mejor dicho, a rutera, disfrutando la experiencia como una niña.
Del móvil y todos sus utilidades al reloj, el frontal, la cámara analógica, el cuaderno y la desconexión más absoluta.
De mi entorno a caras desconocidas vestidas de mi amarillo, cada día más familiares.
De turista a expedicionaria, a conocedora del entorno formando parte de la cultura amazónica.
De controlar mi horario a saber la noche de antes que al día siguiente toca despertarse a las dos y media para subir a Choquequirao.
De gestionar sola mis cosas y mi tiempo a compartir todo tipo de responsabilidades con el grupo, incluido el papel higiénico.
De los excesos y ciertos lujos a tener en cuenta a toda la expedición para saber si podemos repetir un poquito de arroz.
Esta es, la esencia de la ruta.
No soy solo «yo», somos un conjunto interactuando en el entorno peruano.

